Las Antonias que quedan

domingo, septiembre 17, 2006

CALIGARI


Gracias al Cinecito conocimos a este personaje tan entrañable. Daba mucho juego. A todo lo que nos parecía un poco siniestro le aplicábamos el apodo CALIGARI: las escaleras de caracol del patio de Arte que daban al seminario de Cine, el equipo del Strech con bufanda y gafas negras que usó en Grecia, las manos verdosas de Riluá afectadas por el frio invernal...